Femineidad Reinventada

La “Bimboficación” es un término que aunque comenzó como un término sexista, actualmente se ha convertido en un acto de positivismo corporal y sexual.

Texto: Cassandra Pellecchia

 

 

Senos super estilizados rellenos de silicona, labios almohadosamente grandes, cabello perfectamente decolorado, ojos resaltando detrás de pestañas exuberantes, uñas largas que quieres bajar por tu espalda y caderas que logran abrazar completamente tu existencia… Todo esto y posiblemente más, su hype es “Bimbo”.

Pero, ¿qué hay detrás de este fetiche de hipersexualización del cuerpo comúnmente femenino? 

Durante los 80, la palabra “bimbo” se volvió un término sexista, usado para objetificar y denigrar a las mujeres. Definiéndose como “nada más que hermosa” o “hermosa pero tonta”, hacía referencia al valor de una persona, por lo general de una mujer, basado únicamente en su apariencia física y negando otras cualidades o habilidades. Sin embargo, en la cultura pop de los 2000, alcanzamos a ver mujeres glamourosas y vistiendo de rosas brillantes en las pantallas del cine, así como en Legalmente Rubia, desafiando estereotipos y prejuicios de género, luchando por no ser juzgadas como bobas. Pero no es si no a finales del 2022, que se empieza a reclamar y reivindicar fuera de las pantallas televisivas, pero a través de las de nuestros celulares mediante todas las redes sociales, esta palabra como propiamente nuestra, y como un acto de afirmación de nuestra forma de expresión.

“Bimboficación” se vuelve un acto radical de positivismo corporal y sexual, aunado a un look de muñeca plástica, desafiando la idea predominante de lo que significa ser femenina a través de la exageración y creando así un modelo de hiperfeminidad. Son mujeres que abrazan plenamente su poder sexual. Y aunque pareciera una idea anticuada, la explicación radica en que la imagen de una bimbo es poco atractiva para los estándares de belleza conservadores. Cabe mencionar también que el fetiche bimbo es bastante popular en la comunidad trans, y no es casualidad, ya que juega abiertamente con las ideas sobre cómo deben ser los roles de género.

 

 

¿Es un movimiento progresista?

Cuando trata de que las mujeres puedan expresarse de la manera en que ellas se sientan más auténticas y vistiendo si es que así lo desean, con vestidos ajustados, minifaldas y tacones altos, o sometiéndose a operaciones quirúrgicas cambiando sus cuerpas a como ellas quieran y las hagan sentir bien. A pesar de que buscan atraer la mirada masculina, nunca dejan de adueñarse de su identidad. 

Ya sea como una escapatoria a los estándares convencionales o como la oportunidad de vivir en una persona de fantasía, resulta empoderante poder abrazar tu sexualidad y afirmar el control de los deseos sobre lo que haces con tu cuerpo. 

No dejando de lado que esta moda se asocia con la hipersexualización y la superficialidad, es crucial reconocer que todos tenemos el derecho informado de decidir cómo queremos desarrollar nuestra identidad.

Escucha nuestros diferentes puntos de vista sobre los estándares de belleza y otros temas, en el video podcast de UREGF Live por YOUTUBE