<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>relato Archivos - Penthouse México</title>
	<atom:link href="https://www.penthousemexico.com/tag/relato/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.penthousemexico.com/tag/relato/</link>
	<description>Penthouse México</description>
	<lastBuildDate>Sat, 11 Feb 2023 16:27:06 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/cropped-Penthouse-Bold-Black_500x72-e1699056953300.png?fit=23%2C32&#038;ssl=1</url>
	<title>relato Archivos - Penthouse México</title>
	<link>https://www.penthousemexico.com/tag/relato/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">222097386</site>	<item>
		<title>La lluvia nos hizo uno</title>
		<link>https://www.penthousemexico.com/la-lluvia-nos-hizo-uno/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Anónimo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 Feb 2023 16:26:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[2023]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[relato erótico]]></category>
		<category><![CDATA[sexo]]></category>
		<category><![CDATA[sexualidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.penthousemexico.com/?p=14429</guid>

					<description><![CDATA[<p>Te compartimos este relato que nos envió un lector. &#160; Querido Penthouse: &#160; Una noche de lluvia después del trabajo, una noche en la que la luna parecía ser mi confidente, la vi guarecerse de la tormenta. Ella ya estaba empapada con el agua que el cielo nos regalaba. La vi y sentí pena. Sus [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/la-lluvia-nos-hizo-uno/">La lluvia nos hizo uno</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Te compartimos </span><span style="font-weight: 400;">este relato que nos envió un lector.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Querido Penthouse:</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una noche de lluvia después del trabajo, una noche en la que la luna parecía ser mi confidente, la vi guarecerse de la tormenta. Ella ya estaba empapada con el agua que el cielo nos regalaba. La vi y sentí pena. Sus rizos ya eran lacios. Entonces, me tocó hacerle compañía afuera de la marquesina del la tienda de conveniencia. Encendí un cigarrillo para provocar algún tipo de calor en mí. De reojo notaba su mirada mientras su ropa escurría y su cuerpo tiritaba de frío. Yo, como buen caballero, le ofrecí un cigarro para que no sintiera tanto la humedad. Eso fue el parteaguas para entablar una plática fugaz al compás de la lluvia que no cesaba.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Después, tomé la iniciativa de invitarle un café, a pesar de que, si he de ser honesto, no soy fanático de esa bebida pero el clima lo ameritaba y sus ojos color marrón lo pedían a gritos. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><strong>le ofrecí mi chamarra, la cual tenía guardada para después de la lluvia</strong></h4>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Lo que inicialmente era una plática en espera de que la lluvia cesara, se convirtió en un especie de cita, en la cual el calor del establecimiento y la bebida caliente ayudaban al cuerpo. Con café en mano, terminamos de presentarnos. Le dije que ya la había visto varios días antes por la oficina y ella me comentó que también me había visto saliendo del edificio donde trabajo. Sin mirar el reloj, nuestra plática se fue alargando. Yo estaba encantado de poder escuchar sobre su rutina diaria y su trabajo.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Confieso que no quería que dejáramos de platicar, pero la noche y los dueños de la cafetería marcaban otra pauta. Pedí la cuenta y luego de un silencio largo, ella tomó las riendas de la noche y me invitó a tomar un trago.<br />
</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><strong>accedí sin pensarlo</strong></h4>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Continuamos nuestro encuentro fortuito un bar, donde entre los gritos de la gente y la música, no podíamos escucharnos. Ella me dijo: “creo que fue mala idea venir a este lugar”, mientras le miraba los labios y pensaba las cosas más perversas. Después de dos tragos, decidimos salir a caminar por la zona. La armonía de nuestra plática, la cercanía de nuestros cuerpos al andar, y su intensa mirada, fueron las circunstancias perfectas para atreverme a dar el siguiente paso.<br />
</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Se lo propuse pensando las cosas más locas e inimaginables. Accedió, adquirimos una botella de vino y llevamos la plática a un cuarto de hotel. No pasaron más de 10 minutos cuando de pronto, ella me besó.  Lo demás lo dejo a la imaginación. Sólo mencionaré que después de esa noche, no volví a saber de ella, por más que intenté coincidir en el lugar donde aquella noche la lluvia nos presentó.<br />
</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hoy, sólo queda el recuerdo de lo que hicimos esa noche.</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/la-lluvia-nos-hizo-uno/">La lluvia nos hizo uno</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">14429</post-id>	</item>
		<item>
		<title>La amiga de mi esposa siempre me gustó&#8230;</title>
		<link>https://www.penthousemexico.com/la-amiga-de-mi-esposa-siempre-me-gusto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Anónimo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 26 Oct 2022 15:33:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[fantasías]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[relato erótico]]></category>
		<category><![CDATA[sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[trío]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.penthousemexico.com/?p=13914</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; No, no me gusta más que mi mujer, pero tiene algo que siempre llamó mi atención. Jamás había sucedido algo entre nosotros, ni siquiera miradas a escondidas. Nada. La conocemos desde que nosotros nos conocimos, cuando nos casamos y trás el nacimiento de nuestros tres hijos. Es como parte de la familia. Han pasado [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/la-amiga-de-mi-esposa-siempre-me-gusto/">La amiga de mi esposa siempre me gustó&#8230;</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="page" title="Page 94">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>&nbsp;</p>
<p>No, no me gusta más que mi mujer, pero tiene algo que siempre llamó mi atención. Jamás había sucedido algo entre nosotros, ni siquiera miradas a escondidas. Nada. La conocemos desde que nosotros nos conocimos, cuando nos casamos y trás el nacimiento de nuestros tres hijos. Es como parte de la familia. Han pasado los años, y tanto mi esposa como ella han madurado hasta convertirse en dos mujeres realmente bellas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mi mujer es una morena de cabello negro, esbelta, sus pechos perfectos y rostro hermoso. A diferencia de lo que se dice, el tiempo no ha menguado mi deseo por ella. Cada vez que podemos, hacemos el amor como dos locos desenfrenados. Me gusta besarla, penetrarla mientras la escucho gemir pidiéndome más profundidad y ritmo, más fuerte. Sí, mi mujer es insaciable en la cama.</p>
</div>
<div class="page" title="Page 94">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>&nbsp;</p>
<p>Una noche, después de hacer el amor y mientras ella se refrescaba en la regadera, me gritó:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—Me gustaría hacer un trío. ¿A ti?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No voy a negar que por un momento no supe qué decir. Muchas cosas pasaron por mi cabeza. ¿Hablaba en serio o era una trampa? ¿Si contestaba que sí, cómo lo tomaría? Pero, y si respondía que no, ¿le estaría negando algo que deseaba? Preferí quedarme callado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—¿Me escuchaste? Es en serio.<br />
—¿Qué tan en serio? Yo estoy feliz contigo.</p>
<p>—Ya sé, amor. Pero&#8230; me gustaría estar contigo y con otra mujer.</p>
<p>Mi corazón dio un salto de alegría y se me paró otra vez, nada más de imaginarme la escena. Mi mujer salía del baño envolviéndose en una toalla y me miró.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—Ya veo que sí te gusta la idea.<br />
—Solo si tú quieres, yo no quiero arriesgar lo nuestro.</p>
</div>
<div class="page" title="Page 94">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>&nbsp;</p>
<p>Y así fue como la amiga entró a la historia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Una noche, de muchas que nos encontrábamos para cenar en nuestra casa y que los hijos no estaban, se lo planteamos a ella. Al principio solo mi mujer habló, y las vi comenzar a reírse y mirarme desde la mesa del comedor. Yo fingía mirar el televisor en la sala. Al rato las vi acercarse con una botella de vino más y tres copas. Se sentaron junto a mí y las observé. Las dos se sonreían como adolescentes.</p>
<div class="page" title="Page 94">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>&nbsp;</p>
<p>—¿Están seguras?</p>
<div class="page" title="Page 94">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>&nbsp;</p>
<p>Contestaron que sí las dos al unísono. En ese momento, ellas comenzaron a besarse, suavemente y sin reservas. Con cuidado le toque el cuello a mi mujer sin saber qué hacer y sin atreverme a tocar a nuestra amiga.</p>
<div class="page" title="Page 94">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>&nbsp;</p>
<p>De pronto, mi mujer tomó una de mis manos y la posó sobre uno de los senos de la otra. Pude sentir su pezón duro. Ella no puso resistencia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lentamente se fueron desnudando a sí mismas y a mí. Entonces, nuestra amiga se recostó sobre el sillón y mi mujer se puso encima de ella. Aproveché para metérsela a mi esposa. Estaba completamente húmeda.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esa noche acabé como cuatro veces, ellas&#8230; perdí la cuenta.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/la-amiga-de-mi-esposa-siempre-me-gusto/">La amiga de mi esposa siempre me gustó&#8230;</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">13914</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Y la dejé explorar&#8230;</title>
		<link>https://www.penthousemexico.com/y-la-deje-explorar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Anónimo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Jul 2022 17:40:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[erotismo]]></category>
		<category><![CDATA[mujeres]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[sexo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.penthousemexico.com/?p=13161</guid>

					<description><![CDATA[<p>No dejes de leer este relato que nos envió una lectora. &#160; La primera vez que la vi &#160; La conocí en una empresa en la cual ambas trabajábamos. Ella era jefa del departamento que se encargaba de la comunicación de la trasnacional y yo, una de las cinco personas bajo su cargo. &#160; Recuerdo [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/y-la-deje-explorar/">Y la dejé explorar&#8230;</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>No dejes de leer este relato que nos envió una lectora.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<h2>La primera vez que la vi</h2>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>La conocí en una empresa en la cual ambas trabajábamos. Ella era jefa del departamento que se encargaba de la comunicación de la trasnacional y yo, una de las cinco personas bajo su cargo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Recuerdo que cuando la conocí me pareció hermosa. Tenía el cabello negro, los ojos color miel y una piel blanca, muy blanca. Su sonrisa se retorcía en las comisuras y su voz, baja y melodiosa, cautivaba a todos los que la escuchábamos.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<h2>La favorita</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Desde el primer día nos caímos bien. Su personalidad me atraía y creo que yo le parecía muy graciosa porque siempre estaba riendo a carcajadas cuando platicábamos sobre cualquier cosa. Los otros compañeros comentaban que yo era su favorita, pero yo solamente sentía que éramos afines a muchas cosas y de ahí la cercanía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>Yo la admiraba por sus logros profesionales. Tenía un currículum extenso y fascinante. Su mente era brillante y sus conversaciones atrapantes. Podíamos pasar horas platicando sobre diferentes temas, desde los más banales hasta los necesarios para que nuestro departamento sobresaliera. Realmente todos hacíamos un equipo perfecto, pero ella y yo, teníamos algo especial.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<h2>A distancia</h2>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>El tiempo pasó y ella decidió tomar una oferta laboral que le ofrecían en el extranjero. Por supuesto que a todos nos tomó un poco por sorpresa, pero como todo en la vida, las cosas tienden a solucionarse de una forma u otra, así que la despedimos deseándole lo mejor. Al día siguiente de su partida, ya teníamos otro encargado de nuestro departamento.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>Por supuesto, ella y yo nos mantuvimos en contacto. Más allá de nuestra relación laboral, habíamos forjado una buena amistad. Hablábamos una vez por semana y nos manteníamos al tanto de nuestras vidas por mensajes. Además, cada vez que regresaba al país, nos encontrábamos para mantener viva la relación.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<h2>El reencuentro</h2>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>Había pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos, así que cuando me dijo que estaría en la ciudad, grité de emoción. Me dijo que tenía muchas ganas de verme y yo le dije que la extrañaba. Así que acordamos el lugar y la hora. Como siempre, me embargaba una alegría enorme de volver a verla y pasar la noche platicando. Nos encontramos en nuestro lugar preferido. Cuando nos vimos nos abrazamos y reímos.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>Entramos y nos sentamos en la mesa de siempre y el vino de siempre. Platicamos sobre todo lo que había ocurrido en la ausencia de la otra, sobre nuestros trabajos y familias. Le pregunté cómo se sentía y ella a mí. La botella se fue vaciando y la noche se fue adentrando.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Más que amigas</h2>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>De pronto, sin casi darnos cuenta, estábamos muy cerca la una de la otra, tomándonos de las manos. Mientras nos reíamos, ella se acercaba a mi oreja y me susurraba algún detalle que le daba más sabor a su relato y yo sentía su aliento tibio en el cuello. El aroma de su perfume junto con el vino me mareaba y de pronto sentí su mano entre las piernas, por debajo del vestido.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>Mi corazón dio un salto y la miré fijamente a los ojos. Me sonrió y le sonreí de vuelta. Me acerqué discretamente a su cuello y lo besé. Me dijo que pidiéramos la cuenta. Lo hicimos y salimos tomadas de la mano, ella guiándome hasta la esquina para tomar el taxi que nos conduciría a mi departamento. El corazón me latía y sentía cómo con cada paso que dábamos mi deseo por ella aumentaba.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Pasión descontrolada</h2>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>El camino fue eterno, sobre todo por las miradas que nos dirigíamos la una a la otra, y por la urgencia de llegar a donde pudiéramos finalmente hacer lo que tanto queríamos. Yo estaba más exaltada que ella, y me sorprendió por su manera de controlarse.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>Al llegar, subimos por el elevador aún con las manos entrelazadas. Llegamos a mi departamento y apenas cerré la puerta, la tenía encima de mí, besándome. La dejé que metiera su cálida lengua en mi boca mientras le rodeaba el cuello con los brazos. Me tomó de la cintura mientras yo le descubría los hombros. Sus besos eran suaves y pausados, llenos de una pasión que nunca había experimentado. Se desabrochó la blusa y me permitió besarle los senos mientras ella me apretaba los pezones sobre la ropa.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p><img data-recalc-dims="1" fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-13163" src="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2022/07/shutterstock_1847889565-scaled.jpg?resize=1300%2C867&#038;ssl=1" alt="" width="1300" height="867" srcset="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2022/07/shutterstock_1847889565-scaled.jpg?w=2560&amp;ssl=1 2560w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2022/07/shutterstock_1847889565-scaled.jpg?resize=600%2C400&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2022/07/shutterstock_1847889565-scaled.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2022/07/shutterstock_1847889565-scaled.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2022/07/shutterstock_1847889565-scaled.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2022/07/shutterstock_1847889565-scaled.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2022/07/shutterstock_1847889565-scaled.jpg?resize=2048%2C1365&amp;ssl=1 2048w" sizes="(max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<div class="page" title="Page 80">
<div class="layoutArea">
<div class="column">
<p>Me soltó de la cintura y con esa mano bajó hasta mi entrepierna, frotándome de forma perfecta. Gemí un poco y la tomé de la mano. Caminamos hasta la habitación donde me recostó sobre la cama, me quitó la ropa interior y me abrió las piernas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cerré los ojos y la dejé explorar.</p>
</div>
</div>
</div>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/y-la-deje-explorar/">Y la dejé explorar&#8230;</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">13161</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Misión explosiva</title>
		<link>https://www.penthousemexico.com/mision-explosiva/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Staff Penthouse]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 Apr 2022 19:57:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[erótico]]></category>
		<category><![CDATA[juego de roles]]></category>
		<category><![CDATA[juegos]]></category>
		<category><![CDATA[parejas]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[sexo]]></category>
		<category><![CDATA[sexualidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.penthousemexico.com/?p=12446</guid>

					<description><![CDATA[<p>El juego de roles y las posibilidades que la imaginación nos da fueron puestos a prueba durante la primera temporada de la pandemia. &#160; Bendito encierro &#160; Durante la pandemia, todo se detuvo, menos algo, la relación con mi esposa. Esa por meses había estado en pausa, y durante el confinamiento algo bueno pasó. Al [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/mision-explosiva/">Misión explosiva</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El juego de roles y las posibilidades que la imaginación nos da fueron puestos a prueba durante la primera temporada de la pandemia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Bendito encierro</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Durante la pandemia, todo se detuvo, menos algo, la relación con mi esposa. Esa por meses había estado en pausa, y durante el confinamiento algo bueno pasó. Al inicio había temor por saber qué iba a suceder allá afuera, la incertidumbre nos puso nerviosos, pero también nos apegó con el paso del tiempo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando cumplimos 30 días encerrados, nos dimos cuenta de que las series y películas de streaming no iban a ser suficientes para amortiguar el aburrimiento. Fue así como ella tuvo una gran idea: darle peso a nuestra intimidad, volverla lo más dinámica y explosiva posible. Ahí fue que conquistamos los juegos de roles.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>A jugar&#8230;</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>De los que más me quedo en la memoria fue el primero, un viernes en donde yo era un ingeniero experto en explosivos, y recibía la orden de entrar a una “oficina” (o sea, la sala) para salvaguardar a las personas que se encontraban en el edificio, pues había amenaza de bomba. Ella puso previamente un par de peluches escondidos que en el juego representaban a las bombas. Ella decidió volverse heroína y ayudarme a salvar la historia. Así que tomó el rol de ser una superheroína que ayuda al estado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Desnudos los dos</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>En el lugar habían desconectado la energía eléctrica y el calor de primavera nos hacía sufrir más. Para sentirnos más ligeros en temperatura y evitar movimientos arriesgados que detonaran los explosivos, decidimos deshacernos de la ropa. Ella se negó a revelar su identidad, por lo que solo se dejó puesto su antifaz.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/12SjEUcMRvd9Ru" width="480" height="413" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/sexy-girl-lingerie-12SjEUcMRvd9Ru">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Así, a gatas y sin luz, comenzamos a explorar la zona. Lo primero fue revisar las áreas comunes y esquinas de difícil acceso. Le propuse que buscara debajo de un sillón; así que al estilo sigiloso de <em>Misión imposible</em> se desplazó pechotierra para revisar el sitio. Al darse cuenta de que no había nada, la ayudé a salir jalándola de las piernas, y de paso tocar accidentalmente sus nalgas. Debo ser sincero que para ese momento, yo ya estaba a punto de abortar y lanzarme sobre mi coprotagonista. Pero ella se había tomado en serio el momento, y de un manotazo me hizo volver a la acción.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Sin terminar&#8230; aún.</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Más adelante pensamos que sería oportuno buscar encima de la alacena. Era mi turno, entonces subí hasta quedar de rodillas y con los brazos estirados explorando cualquier resquicio. Fue ahí que encontré el primer explosivo, así que giré lentamente para entregárselo en las manos. Por las circunstancias, mi miembro había quedado muy cerca de su boca, pero de nuevo evadimos la provocación para no hacer arder el edificio hasta terminar con la encomienda.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Más adelante, fuimos explorando otras zonas, intensificando los roces de nuestras pieles y subiendo la temperatura más y más. Cuando llegamos a nuestra habitación, tenía dos posibles lugares a revisar, pensé en inspeccionar la cama, pero supuse que sería poco emocionante. Acerté cuando opté por abrir lentamente la puerta del closet. Ella se puso delante de mí con actitud de valentía y nos metimos ambos en el closet.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/BzmAjeXk07fSUEcTky" width="480" height="270" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/Yandy-com-lingerie-yandy-yandycom-BzmAjeXk07fSUEcTky">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Apenas y cabíamos los dos adentro y a gatas, la visión era nula y el silencio hacía escucharnos agitados, hasta que desde el frente ella me dijo a susurros: “aquí está la bomba” y yo teniendo su hermoso culo frente a mí, no pude más que contestarle: “¡aquí está otra bomba! Terminamos la misión”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Moraleja</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Uno no sabe qué tan placentero puede ser la oscuridad absoluta, encontrar las partes del cuerpo a tientas, enterrarse un tacón en las rodillas y rasparse los codos en el acelere de haber deseado el momento como nunca antes desde hace 45 minutos atrás.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/mision-explosiva/">Misión explosiva</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">12446</post-id>	</item>
		<item>
		<title>La ventana indiscreta</title>
		<link>https://www.penthousemexico.com/la-ventana-indiscreta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Anónimo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 21 Jan 2022 23:38:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[anonimo]]></category>
		<category><![CDATA[erótico]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.penthousemexico.com/?p=11817</guid>

					<description><![CDATA[<p>Supe de ella cuando pasó de la adolescencia a la juventud. Antes de eso, nunca la había visto, podría decir que llegó a vivir a la cuadra en esos años, o que de plano nunca había salido de casa. Digamos que de los 17 a los 18 años, eso calculo, fue cuando le comencé a [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/la-ventana-indiscreta/">La ventana indiscreta</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Supe de ella cuando pasó de la adolescencia a la juventud. Antes de eso, nunca la había visto, podría decir que llegó a vivir a la cuadra en esos años, o que de plano nunca había salido de casa. Digamos que de los 17 a los 18 años, eso calculo, fue cuando le comencé a prestar atención. Vivía frente a mi casa y tardé como un año en saber su nombre.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>la admiraba como algo inalcanzable</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nuestra relación era de contemplación: yo la veía llegar a diario, vestida con ropa deportiva, cargando una maleta y unas zapatillas altas en la mano, luego se metía a su casa y nada más.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Suponía que estaba estudiando para ser bailarina o algo así. Cada día veía en ella cómo se erigía una divinidad. Comenzó a tomar una actitud, una personalidad que movía el piso de mi adolescencia. Yo ya andaba enviando cartitas en la secundaria durante el receso y había probado mis primeros besos, pero con ella era algo distinto, la admiraba como algo inalcanzable.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/l3vR37yEJdraP52gg" width="480" height="270" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/impastortv-funny-tv-land-impastor-l3vR37yEJdraP52gg">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Sudor frío</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bajaba de un auto y entraba a casa. Diez segundos eran suficientes. Estuve de incógnito varios meses, desde mi ventana indiscreta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un día, pienso que mi mirada pesaba tanto sobre su cabello castaño que brillaba a la hora del atardecer, que ella volteó directo y me vio tras la persiana. Intenté cubrirme de inmediato, me angustié y hasta sentí un sudor frío en la frente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/uyg7sZdtYRbri" width="480" height="359" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/sexy-hair-uyg7sZdtYRbri">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sin embargo, ese no fue motivo para que todos los días terminara pronto con mis quehaceres y religiosamente me sentara en una silla cómoda de mi abuela a esperar las 6:35 p.m. para verla. Cuando daban las 7:00 p..m y aún no llegaba, incluso me molestaba o preocupaba por ella.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Detalles para construir una historia</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>En una de tantas ocasiones, mi tía se dio cuenta de mi rutina, y me dijo, sin más: “te gusta Luz Elisa, ¿verdad?”. Me morí de pena dos segundos, pero todo fue tan franco que se lo confesé.  Ahí supe que estaba estudiando para ser modelo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Resultó que mi tía era amiga de su mamá y terminó por contarme algunos detalles que ayudaron a construir mejor mi historia. Sus padres estaban divorciados y quien la traía a casa era su papá. Estaba haciendo sus prácticas en una academia de la colonia Roma e incluso estaba presentándose en sus primeros castings.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Tristeza</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sé que era el 2001 porque en la radio sonaba día y noche la canción de <i>Tantita pena</i> de Alejandro Fernández. Y no tuve de otra que dedicársela cuando un día llegó a casa, pero no la acompañaba su papá.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/11ROn8UnOhgXNC" width="480" height="270" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/love-cute-girl-11ROn8UnOhgXNC">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un bigardón se bajó de su deportivo rojo y le abrió la puerta. Un beso, un abrazo y la despedida efusiva. Me duró varios meses la tristeza, hasta que alguien de mi edad me agitó las ideas y las hormonas en la escuela.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>El héroe</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pero Dios da y quita, y tuve la oportunidad de volverme el héroe de Elisa una vez que su gato se quedó atrapado en un árbol.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Me separé de mis amigos en el partido callejero de futbol para ayudarla. Fui indiferente y me dolía, pero no iba dejar pasar el momento de hacerle ver que la vida nos había puesto en edades equivocadas, y que yo hubiera podido ser el indicado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Lejos de la vista de los demás</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando por fin bajé a su gato, me preguntó mi nombre, mi edad y en qué año iba, lo hacía en esa dinámica de la joven que platica con un adolescente, y eso me incomodó más.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aunque me despedí, no me dejó irme así. Me dijo: “Oye, tengo un balón de ustedes en el patio de atrás, déjame te lo paso”. Le contesté: “¿Ah, sí?”, expresando ignorancia como si no supiera que ese había sido un probable pretexto meses antes para ir a tocarle.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La esperé en el arco de su puerta, se perdió un momento en el pasillo y luego la vi llegar acercándose de a poco. Me extendió los brazos con el balón en las manos unos pasos antes de llegar a donde yo estaba, y se detuvo. Quería que me metiera, lejos de la vista de los demás. Lo hice.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Noche mágica</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>No me lo esperaba: cuando le recibí el balón, agarró mis manos sucias y luego mi cabello revuelto y me besó. Despacio, con calma, como premiando mi admiración.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/11FzxihTll6fRK" width="480" height="264" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/love-girl-kiss-11FzxihTll6fRK">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hubo un silencio y dos sonrisas traviesas. Le dije “gracias”, refiriéndome al balón, pero en realidad era por tantas otras cosas. Me llevó a un lugar de magia, de un sentimiento imposible. Era tanto que hasta decidí callarlo con mis amigos, cuando bien pude alardear por meses.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esa noche fue mágica, los escenarios de amor eran tantos… aunque en ninguno terminaba con ella. Una brecha generacional me hacía ver la realidad como era, y tampoco vivía inconforme con eso. La cosa era simple: mi papel en la relación era el de admirarla, y el de ella ser admirada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Después del encuentro, volví a mi rutina tras la ventana. Aunque la frecuencia era menor, se había vuelto una de esas tareas que puedes o no hacer y todo marcha igual.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Un mal día</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pero un día, un mal día, me senté en la ventana y nunca llegó. Dieron las 6:30, las 7:00, luego las 7:30 y por último, las 9:00 p.m. y no llegó. La lluvia era mucha afuera y me fui a la consola a pasar un par de horas más antes de dormir.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La mañana siguiente de sábado, me acerqué a mi ventana, y vi llegar a mucha gente vestida de negro, algunas personas con arcones de flores blancas, y luego vi salir a su madre rota en llanto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bajé las escaleras y obligué a mi tía a que fuera a preguntar qué pasaba. Horas más tarde lo supe:  mi amada Luz Elisa ya no estaba más en esta vida. Un par de días antes se había ido a un evento de modelaje en otro estado, y al volver, el auto en el que viajaba se había salido de la pista, terminando en un barranco varios metros abajo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nunca supe más y no quise indagar. Se trataba de mi primer duelo de amor, uno que me acompañaría en silencio y maduraría con el tiempo. A pesar de ello, esa historia la recuerdo como la época en que aprendí a aceptar lo inalcanzable.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aunque sigue siendo triste que una mujer tan joven y bella se haya ido, en mi mente la veo llegar de clases, enamorarse de alguien más, besarme delicadamente entre las sombras de su patio y esa noche mágica donde pude agarrar una estrella con las manos tras mi ventana.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/UqjU2E4u2BazC" width="480" height="194" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/sexy-hot-women-UqjU2E4u2BazC">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/la-ventana-indiscreta/">La ventana indiscreta</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">11817</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Los escapadas lujuriosas</title>
		<link>https://www.penthousemexico.com/los-escapadas-lujuriosas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Anónimo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Dec 2021 20:07:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[encuentros]]></category>
		<category><![CDATA[erótico]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[sexo]]></category>
		<category><![CDATA[sexo oral]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.penthousemexico.com/?p=11472</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hoy le escribo a Pamela y me deja en visto. Por eso no me explico cómo apenas hace unos años entre los dos habitaba un deseo carnal que nos llevaba a olvidarnos de la discreción. &#160; Recuerdo que ese día algo había hecho clic, y los dos salimos del lugar calientes &#160; Cursamos juntos la [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/los-escapadas-lujuriosas/">Los escapadas lujuriosas</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy le escribo a Pamela y me deja en visto. Por eso no me explico cómo apenas hace unos años entre los dos habitaba un deseo carnal que nos llevaba a olvidarnos de la discreción.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Recuerdo que ese día algo había hecho clic, y los dos salimos del lugar calientes</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cursamos juntos la universidad, pero fue en el último semestre cuando por cuestiones escolares comencé a hablarle. Quiero precisar que siempre he confiado en una máxima: hazlas reír para que se olviden de que no les gustas tanto. Y sí, con ella apliqué esa estrategia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/K03FqGbF9BtmM" width="480" height="252" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/ciara-russell-wilson-cici-K03FqGbF9BtmM">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ya ganada su confianza, un viernes salí con ella y con los compañeros del salón a bailar. Tomamos y la pasamos bien. En ese tiempo no existía el Uber, por lo que el regreso a casa era por Metro. Recuerdo que ese día algo había hecho clic, y los dos salimos del lugar calientes. Pero entre ella y yo se interponían nuestros compañeros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Algo me decía que iba a pasar algo</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>En el trayecto sentí unas ganas impresionantes de mear al igual que mis compañeros: todos éramos unos borrachazos. Como las ganas de orinar no son compatibles con la paciencia, alguien recordó que en la estación San Lázaro hay baños. Todos acordaron bajarse —incluso yo— y desviarse de la ruta. Pero Pamela dijo que ella no podía acompañarnos porque debía llegar a casa lo más pronto posible. Y así como tenía ganas de mear también tenía ganas de portarme como diablo, por lo que estoico apreté el esfínter y me dije: “me meo pero bien efecto”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En cuanto se bajaron nuestros compañeros Pamela se comportó distinto. Me tocó la mano y cuando llegamos a la estación Garibaldi me apresuró para hacer el trasbordo a la otra línea. Su intención: aprovechar unos minutos la soledad de la estación para comenzarnos a besar y a tocarnos. Era de noche, así que ya poca gente iba hacia nuestra dirección.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Comenzamos a tocarnos, a besarnos, pero de esos besos que devoran la lengua del otro, que calientan</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Llegó el convoy y nadie se subió en el vagón. Así que vino lo mejor: comenzó a mamármela con la misma lujuria con la que me estaba besando. Yo quería que el Metro no llegara nunca a la próxima estación, porque disfrutaba cada vez que su cabeza bajaba, hasta que terminé en su boca y ella no dejó ningún rastro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/SOJmfGc2qxoKA" width="480" height="275" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/food-porn-SOJmfGc2qxoKA">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las puertas abrieron y nosotros ya estábamos en posición de niños bien, sentaditos y medio abrazados. Lo que vino después de ese encuentro fue de locura. La veía en el salón y entre clases le mandaba un mensaje: “¿me acompañas por un agua a la tienda?”. Y ella respondía escueta: “Sí”. Salía primero y la esperaba unos salones adelante. Caminábamos a la tienda más retirada de la universidad. Obvio hacía el ritual de comprar un agua, un dulce y caminábamos hasta las canchas y de pronto nos besábamos, nos tocábamos y nos hacíamos sexo oral.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>De esos encuentros en la universidad que incluía encerrarnos en salones vacíos, pasamos a mandarnos fotos y videos</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pero faltaba lo principal: consumar todo ese deseo. Si han llegado hasta este punto de la historia, podrán pensar que fui un tonto por no pasar a más, pero olvidé contar que en esos momentos Pamela tenía novio, bueno, según lo que me dijo, ya estaban por terminar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Poco a poco los encuentros quedaban cortos. En ese tiempo no vivía solo y no podía disponer de un lugar. ¿Y un hotel? No me latía la idea. Quería que fuera en un sitio que nos pusiera aún más calientes. El hotel es como decir: vamos a coger y eso no me despertaba el instinto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>En mi memoria tengo grabadas su tetas y todo lo que me hacía</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pasaron semanas, seguíamos con la misma intensidad. Hasta que mi familia me avisó que saldría el fin de semana a otro estado. Se me prendió la chispa y pensé: le voy a decir que le caiga para estudiar con la intención obvia de coger. Ella me dijo que sí, pero jamás llegó. Su novio se puso las pilas y volvieron. Entonces todo ese deseo se convirtió en indiferencia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/sU8LtqVXyJEWr3hyXo" width="480" height="270" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/Yandy-com-lingerie-yandy-yandycom-sU8LtqVXyJEWr3hyXo">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Salimos de la universidad, yo no fui al viaje que organizó toda la generación, comencé a trabajar y solo de vez en cuando le enviaba un mensaje para preguntar cómo estaba. Respondía con tardanza y ahora ya me deja en visto. En mi memoria tengo grabadas su tetas y todo lo que me hacía. Pero no me queda más que respetar. Solo que a veces me gustaría que su noviazgo fracasara. Nah, ya a otra cosa, mariposa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/los-escapadas-lujuriosas/">Los escapadas lujuriosas</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">11472</post-id>	</item>
		<item>
		<title>El lugar menos pensado</title>
		<link>https://www.penthousemexico.com/el-lugar-menos-pensado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admpenthouse]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Nov 2021 18:49:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[anonimo]]></category>
		<category><![CDATA[erotismo]]></category>
		<category><![CDATA[parejas]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[relato erótico]]></category>
		<category><![CDATA[sexo]]></category>
		<category><![CDATA[sexualidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.penthousemexico.com/?p=10914</guid>

					<description><![CDATA[<p>Con la monotonía de las escapadas al cine hasta la última fila, se me ocurrió hacer un viaje con mi novia en el que el reto fuera hacer el amor en cualquier lugar en el que estuviéramos. &#160; Destino: Guanajuato &#160; Para no ser permisivos, establecimos que tendría que ser cada cinco horas. La única [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/el-lugar-menos-pensado/">El lugar menos pensado</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Con la monotonía de las escapadas al cine hasta la última fila, se me ocurrió hacer un viaje con mi novia en el que el reto fuera hacer el amor en cualquier lugar en el que estuviéramos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Destino: Guanajuato</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para no ser permisivos, establecimos que tendría que ser cada cinco horas. La única condición era que la cama no estuviera dentro de esos sitios. Optamos por hacer algo corto, de viernes a domingo. Nos alcanzaba para ir y venir a algún pueblo mágico. Terminamos decidiendo por Guanajuato, en autobús.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Alarmas</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Luego de dar las 7:00 pm, salí del estudio, soy curador de arte para la Nacional; ella agarró un buen hueso en una delegación y no piensa moverse; prefiere ganar bien y gastar en Zara, aunque su trabajo sea de caras largas y bisnes repugnantes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Entonces, me fui para su casa, y ahí nos coordinamos para poner cada alarma necesaria con cinco horas de intervalo. Las mochilas al hombro, el metro y luego la terminal de autobuses.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>3:00 a.m.</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>La primera alarma sonó de camino a Guanajuato, eran las 3:00 am.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El pasillo nos separaba de una señora que calculo era comerciante por sus varias bolsas y un señor con gorra del Cruz Azul que no pegaba los ojos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El baño fue la opción fácil. Primero uno y luego el otro. Las damas primero. Cuando yo estaba por llegar, ella salió tapándose la nariz y me dijo: “¡imposible, alguien se cagó con odio!”. No íbamos a fallar en la primera prueba, así que nos armamos de valor y nos encerramos. Sí olía muy mal, pero luego de las primeras caricias, como que uno entra en un estado animal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/nmOVj3VY2ZlC0" width="480" height="291" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/sexual-nmOVj3VY2ZlC0">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Regresamos a los asientos sudorosos, y con un par de miradas en las espaldas de aquellos que decidieron no dormirse y atestiguar algunos ruidos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Al llegar a Guanajuato, tomamos un taxi, pensamos en esperar un poco para ver si la alarma nos sonaba en la terminal, pero al final decidimos ganarle al tiempo. Y en el camino sonó.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos miramos a los ojos y yo le susurré una propuesta: “o le damos cien varos al taxista para que se vaya a comprar un tamal o le decimos que sea testigo sin voltear para atrás”. Fue la segunda, entre risas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El compadre dijo que sí, pero que quería ver. Lo mandé a la chingada. “Solo vas a escuchar, carnal, te va a salir en 200 el viaje”. Aceptó.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/Cn4ZIPrL0xANW" width="480" height="271" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/kisses-Cn4ZIPrL0xANW">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos estaban ganando las risas pero nos concentramos con unas mamadas de pito y chichis. Estuvo chingón, dos veces le tuve que voltear la cara al chofer porque ya se estaba poniendo cachondo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>El hostal</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Habíamos visto un hostal en el centro, y por fortuna tuvo lugares aunque no reservamos. Nos tocó compartir cuarto con dos gringos entrados en sus 50 años. Decidimos echar una siesta porque era muy temprano para ir a desayunar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos despertó la alarma. La cama no era opción y empezamos a buscar un espacio discreto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Al final de un pasillo oscuro, hallamos unas escaleras de emergencia tras la ventana y subimos hasta la azotea. La postal no estaba mal. Le bajé su ropa de dormir y la acomodé con vista al monumento del Pípila, quien a lo lejos alzaba un brazo como si nos estuviera echando porras.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/LODr2l59LJbwguEpoJ" width="480" height="216" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/deepsystems-ouch-buba-bouba-LODr2l59LJbwguEpoJ">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Era un rinconcito entre tinacos y unas plantas de espinas. Terminé con unos arañazos en los brazos y ella un poco en las nalgas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>En la tarde tocó en la regadera, para ese entonces ya estábamos un poco cansados del viaje.</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ese encuentro fue de trámite, para ser honestos. Lo más emocionante si acaso es que era baño compartido y los gringos nos vieron salir juntos mientras le apretaba el culo a mi novia luego de dejarla pasar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para la noche, nos fuimos a un bar, estaban tocando música en vivo y las cervezas eran placenteramente baratas, lo cual es perfecto porque con el calor de la gente, te da por tomar más.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Nos vibró la alarma. El baño fue el objetivo.</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pero decidí pagar la cuenta y salir a caminar. Pasamos por el callejón del beso, pero además de haber mucha gente, no somos del estilo cursi del besito y la selfie.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos fuimos lejos hasta uno de los túneles sombríos y empedrados. Se puso bueno, algunos autos nos echaban las luces, otros pitaban como si fuera boda y una camioneta más sonó la sirena.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/k39KBWrQwWEAU" width="480" height="320" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/sensual-k39KBWrQwWEAU">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Era la policía y terminamos en los separos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Según esto, no es como tal delito, pero en Guanajuato son muy mochos y querían una lana para dejarnos salir. Aunque nos hicimos los hippies que van con lo del camión y las chelas, terminaron sacándonos 2,000 pesos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos hicieron sufrir algunas horas, y nuestra prueba estuvo a punto de fallar, pero finalmente salimos a tiempo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ya era domingo al amanecer cuando llegamos al hostal. Estuvimos a punto de cancelar el reto, pero ya habíamos superado lo más difícil.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Entre mucho sueño, la cerveza desgastando el hígado y la falta de creatividad, decidimos terminar el juego con una última prueba antes de volver a casa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>“¡Sí mamo, y bien rico!”</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Anduvimos de nuevo por las calles sin saber para dónde darle, pero ella me jaló de un brazo al interior de la catedral. Le dije: “¡No mames, no!”. Me respondió: “¡Sí mamo, y bien rico!”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="https://giphy.com/embed/T7cfjh31Em784" width="480" height="280" frameborder="0"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/T7cfjh31Em784">via GIPHY</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El padre estaba hablando con una señora que no se callaba luego de terminada la misa. Nosotros nos hacíamos los más religiosos viendo a la virgen del fondo mientras “según” rezábamos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El padre le dio el cortón a la señora y se fue por atrás del altar, mientras que la señora hizo largo su cruce por todo el pasillo de la iglesia; nos miró feo, parecía que ya sabía la cabrona.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>El confesionario</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Yo ya tenía el lugar en la mente: el confesionario. Mi novia se sintió incómoda, pero luego de las primeras metidas, sus gemidos sonaban como si se estuviera confesando de un gran pecado en tiempo real.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando salimos, solo había un par de creyentes hasta adelante que no se dieron cuenta de nada. Justo en las escaleras de la catedral, con el corazón todavía agitado, decidimos terminar la prueba con un 10 perfecto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos juramos repetir el reto, y desde entonces solemos planear uno de esos viajes cada par de meses; es fascinante cómo puedes disfrutar de los pueblos mágicos con un toque de adrenalina.</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/el-lugar-menos-pensado/">El lugar menos pensado</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">10914</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: Cuando la matiné me hizo suya</title>
		<link>https://www.penthousemexico.com/cuando-la-matine-me-hizo-suya/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Anónimo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Oct 2021 17:04:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[aventuras]]></category>
		<category><![CDATA[erotismo]]></category>
		<category><![CDATA[narración]]></category>
		<category><![CDATA[penthouse]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[relato erótico]]></category>
		<category><![CDATA[sensualidad]]></category>
		<category><![CDATA[sexo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.penthousemexico.com/?p=9984</guid>

					<description><![CDATA[<p>Querido Penthouse: &#160; Mando este relato de manera anónima, y no por una cuestión de vergüenza, sino más bien, para hacer de la narración algo más erótico, más sensual, porque ante la posibilidad de ser cualquier mujer, soy todas y soy sólo una. &#160; Puedo ser la esposa del lector que ahora tiene esta revista [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/cuando-la-matine-me-hizo-suya/">Relato erótico: Cuando la matiné me hizo suya</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Querido Penthouse:</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mando este relato de manera anónima, y no por una cuestión de vergüenza, sino más bien, para hacer de la narración algo más erótico, más sensual, porque ante la posibilidad de ser cualquier mujer, soy todas y soy sólo una.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Puedo ser la esposa del lector que ahora tiene esta revista en sus manos, la compañera de trabajo, la amiga, la profesora de universidad, la mesera de tu café preferido, la vecina. Tengo mil cuerpos y mil cabezas, y sin embargo, soy una simple mujer con ganas de contarle al mundo lo que hace los domingos por la tarde.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Soy soltera por gusto.</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>No tengo ganas de pertenecerle a nadie. Me gusta sentirme deseada y libre. Sí, he tenido relaciones estables y duraderas. He amado intensamente a hombres y a mujeres. Me he dejado llevar por las tranquilas y dulces aguas de lo estable.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sin embargo, hace un par de años, aún estando en pareja con un hombre que me llenaba en todos los sentidos, viví una experiencia que me llevó a decidirme por la soltería más estricta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Recuerdo que fue un domingo cuando comencé a sentir lo que yo llamo ansiedad genital.</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Una especie de nerviosismo comenzaba a invadirme y la sensación se concentraba exactamente entre mis piernas. Tal vez alguna mujer que me lea se sienta identificada con esta fuerte sensación que puede calmarse solamente <strong><a href="https://www.penthousemexico.com/2021/09/29/treasure-the-erotic/" target="_blank" rel="noopener">masturbándose</a></strong>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img data-recalc-dims="1" decoding="async" class="aligncenter wp-image-9990 size-large" title="sexo penthouse" src="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_791267563.jpg?resize=1024%2C530&#038;ssl=1" alt="sexo penthouse" width="1024" height="530" srcset="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_791267563-scaled.jpg?resize=1024%2C530&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_791267563-scaled.jpg?resize=600%2C311&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_791267563-scaled.jpg?resize=300%2C155&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_791267563-scaled.jpg?resize=768%2C398&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_791267563-scaled.jpg?resize=1536%2C795&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_791267563-scaled.jpg?resize=2048%2C1061&amp;ssl=1 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El calor en los labios y la necesidad de ser penetrada son tan intensos que no puedes pensar en nada, no puedes mantenerte quieta y en ocasiones especialmente fuertes, las piernas tiemblan.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pensé en llamar a R. (el nombre de mi pareja en ese momento también será una incógnita) y decirle que intentará llegar a la casa lo más pronto posible, inventándome cualquier pretexto para tenerlo ahí, pero sabía que comenzaría a decirme que no podía salir de golpe y que tenía mil asuntos que atender.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sé que su accionar no es pretexto para lo que hice después pero algo animal, bestial, se apoderó de mí.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Guardé nuevamente el celular y respiré profundamente, tratando de calmarme en vano.</h4>
<p>&nbsp;</p>
<p>El estómago me daba saltos y comencé a sudar frío. Mientras miraba a mi alrededor, como enmarcado por un destello de luz divina, un cine apareció ante mis ojos.  De inmediato todo cobró sentido y supe exactamente lo que tenía que hacer. Nunca me sentí más lúcida y decidida.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>El lugar proyectaba películas XXX y la calle estaba sola.</h4>
<p>&nbsp;</p>
<p>Todo parecía ser una señal. Me acerqué decidida a la taquilla para comprar una entrada. El hombre de la boletería ni siquiera volteó su mirada hacia mí. Tomé de entre sus dedos el boleto e ingresé a un antiguo cine de esta ciudad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img data-recalc-dims="1" decoding="async" class="aligncenter wp-image-9991 size-large" title="cine para adultos" src="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_423244567.jpg?resize=1024%2C621&#038;ssl=1" alt="cine xxx" width="1024" height="621" srcset="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_423244567-scaled.jpg?resize=1024%2C621&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_423244567-scaled.jpg?resize=600%2C364&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_423244567-scaled.jpg?resize=300%2C182&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_423244567-scaled.jpg?resize=768%2C466&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_423244567-scaled.jpg?resize=1536%2C932&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_423244567-scaled.jpg?resize=2048%2C1243&amp;ssl=1 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mi respiración comenzó a agitarse y me sentía como una niña a punto de hacer una travesura. Sentía miedo y emoción, y me di cuenta que mi ropa interior estaba húmeda. Estaba lista.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h5>La enorme sala estaba casi vacía. Las escenas de sexo alumbraban apenas a unos tres hombres.</h5>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por un momento pensé en salir corriendo y en regresar a casa avergonzada, pero lo que escurría ya entre mis piernas era más fuerte que yo y que cualquier moral o culpa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Me adentré a ese mundo en el cual nunca había estado y busqué un asiento libre, alejado de los demás espectadores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Me senté sobre un viejo asiento que me recibió como un amante experimentado y listo para mí. Coloqué mis bolsa y abrigo en el asiento de al lado y cerré los ojos decidida a hacer lo que había venido a hacer.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Abrí de nuevo los ojos y enfoqué toda mi atención a la rubia de senos grandes que estaba siendo <strong><a href="https://www.penthousemexico.com/2021/10/04/el-sexo-en-tiempos-del-covid-19/" target="_blank" rel="noopener">penetrada</a></strong> por un tipo de barba y tatuajes. Me desabroché la blusa y me saqué los dos senos, calientes y pesados, con los pezones erectos y listos para lo que fuese. Me desabroché el pantalón y bajé el cierre. Introduje mi mano izquierda e inmediatamente sentí la humedad entre mis dedos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-9992 size-large" src="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_1504992968.jpg?resize=1024%2C683&#038;ssl=1" alt="erotico" width="1024" height="683" srcset="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_1504992968.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_1504992968.jpg?resize=600%2C400&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_1504992968.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_1504992968.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_1504992968.jpg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/10/shutterstock_1504992968.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<h5></h5>
<h5>Con la mano derecha comencé a apretar uno de los pezones ligeramente.</h5>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mientras me metía los dedos, y me acariciaba los senos, abría la boca sin dejar salir ningún sonido. Mi respiración cada vez más rápida y superficial. Dejé caer mi cabeza sobre el respaldo del asiento y cerré los ojos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—¿Necesitas ayuda? — me dijo una voz profunda y desconocida.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No me sobresalté, era como si lo estuviera esperando. Abrí los ojos y lo vi. No recuerdo su rostro ni sé quién era. Podrías haber sido tú, el que lee esto, o el vendedor de teléfonos celulares, o el empleado de la librería.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Me mordí el labio inferior y sonreí mientras le contestaba que sí.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lo vi caminar hasta llegar al asiento vacío junto a mí.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Así comenzó mi soltería tan amada y mis rituales dominicales.</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/cuando-la-matine-me-hizo-suya/">Relato erótico: Cuando la matiné me hizo suya</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">9984</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Influyente por error</title>
		<link>https://www.penthousemexico.com/influyente-por-error/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gon Curiel]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Sep 2021 17:42:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Trend]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio de la Vega]]></category>
		<category><![CDATA[Comediante]]></category>
		<category><![CDATA[Gon Guriel]]></category>
		<category><![CDATA[humor]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[stand up]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://penthousemexico.com/?p=9568</guid>

					<description><![CDATA[<p>En ocasiones la fama toca a tu puerta, pero ¿qué pasa cuando es la fama de alguien más? Se recomienda actuar natural, y con mucha discreción.    El mero fin de semana del estreno de la serie de Luis Miguel, cuando se volvió a poner de moda el Baby’O, famoso antro de Acapulco al que [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/influyente-por-error/">Influyente por error</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>En ocasiones la fama toca a tu puerta, pero ¿qué pasa cuando es la fama de alguien más? Se recomienda actuar natural, y con mucha discreción.</p>
<p><em> </em><em> </em></p>
<p>El mero fin de semana del estreno de la serie de Luis Miguel, cuando se volvió a poner de moda el Baby’O, famoso antro de Acapulco al que iba “Micky” y que apareció en el episodio de estreno, mis amigos y yo decidimos ir, de última hora.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Debido a la alta demanda, de milagro logramos entrar, pero no conseguíamos mesa, y pues ya a nuestros años nos resulta muy importante tener dónde sentarnos, ¿verdad?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-9570 size-large" src="https://i0.wp.com/penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/shutterstock_23052298-683x1024.jpg?resize=683%2C1024&#038;ssl=1" alt="" width="683" height="1024" srcset="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/shutterstock_23052298-scaled.jpg?resize=683%2C1024&amp;ssl=1 683w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/shutterstock_23052298-scaled.jpg?resize=600%2C900&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/shutterstock_23052298-scaled.jpg?resize=200%2C300&amp;ssl=1 200w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/shutterstock_23052298-scaled.jpg?resize=768%2C1152&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/shutterstock_23052298-scaled.jpg?resize=1024%2C1536&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/shutterstock_23052298-scaled.jpg?resize=1365%2C2048&amp;ssl=1 1365w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/shutterstock_23052298-scaled.jpg?w=1707&amp;ssl=1 1707w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>¡¿Gon Curiel, el de la tele?!</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lo bueno es que soy famoso, y no lo digo yo, lo dijo un desconocido que al verme peleando con el encargado de asignar mesas, gritó:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—¡Ese mi Gon Curiel, soy fan!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aparentemente, mi interlocutor, que se había cansado de repetirme que no había ni habría mesa para nosotros en toda la noche, se percató de mi inconmensurable fama. Me volteó a ver con mirada estudiosa y cuál fuera mi alegría cuando se le iluminaron los ojitos y dijo:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—¡¿Gon Curiel, el de la tele?!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tras admitir sin falsa modestia que efectivamente he salido en televisión, el buen hombre se disculpó por el trato que nos dio antes, nos ofreció una mesa tan bien ubicada que estaba junto a la que le daban a Luis Miguel en los tiempos de “La Incondicional”, y se la pasó visitándonos para ver si nos hacía falta algo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>El impostor</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mis amigos me veían con tal admiración que se me hinchaba el pecho por mis grandes logros. Horas después, mi nuevo fan #1 me pidió que lo acompañara a la barra para invitarme un shot que él mismo inventó y por supuesto que accedí, tanto por sus increíbles atenciones como por mi clarísimo alcoholismo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—¿Te puedo pedir un consejo profesional? —preguntó con shot en mano y un poco de pena—. Es que también soy actor y quisiera mejorar.</p>
<p>—¡Por supuesto! —respondí orgulloso—, en lo que te pueda ayudar, aunque realmente soy más comediante que actor.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Echó una risotada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—¡Ay, por favor, el modesto! Si te he visto cómo te transformas de la mejor persona del mundo en Club de Cuervos al villano más temible en El Chapo… ¡Gon Curiel, eres un actorazo!</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_9571" style="width: 1034px" class="wp-caption aligncenter"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-9571" class="wp-image-9571 size-large" src="https://i0.wp.com/penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/Facetune_12-08-2021-22-43-18-1024x821.jpg?resize=1024%2C821&#038;ssl=1" alt="Gon Curiel" width="1024" height="821" srcset="https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/Facetune_12-08-2021-22-43-18.jpg?resize=1024%2C821&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/Facetune_12-08-2021-22-43-18.jpg?resize=600%2C481&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/Facetune_12-08-2021-22-43-18.jpg?resize=300%2C241&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/Facetune_12-08-2021-22-43-18.jpg?resize=768%2C616&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/Facetune_12-08-2021-22-43-18.jpg?resize=1536%2C1232&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/www.penthousemexico.com/wp-content/uploads/2021/09/Facetune_12-08-2021-22-43-18.jpg?w=1915&amp;ssl=1 1915w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-9571" class="wp-caption-text">Esta fotografía cuenta la historia del momento en que Antonio de la Vega verdadero se reunió con Antonio de la Vega impostor. ¿Puedes distinguir cuál es el auténtico?</p></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ya me habían dicho que me parecía a Antonio de la Vega, pero nunca había llegado a esos extremos, por lo que obviamente decidí hacer lo correcto y respondí:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—Tienes razón, mil gracias…, ¿qué consejo quieres?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>A partir de ahí, le hablé de técnicas, métodos y hasta trucos prácticos para lograr una buena actuación, aunque mi rol de ficción más grande había sido el de presentador de concurso de imitadores de Pedro Infante en Como Caído del Cielo de Omar Chaparro, que aún ni se estrenaba.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Satisfecho y con ojos llorosos de tan conmovido por tanta sabiduría improvisada, mi ahora alumno me abrazó y me dijo:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>—De verdad que eres un gran actor.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y pues sí, porque se la tragó TODA.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Sin miedo al éxito</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>Al día siguiente regresé para repetir mi personaje de “Gon Curiel, actor de Club de Cuervos”, sin miedo al éxito de que ya hubiera googleado y descubierto la farsa, y una vez más fui Antonio de la Vega con nombre falso, recibí el mejor servicio, y esta vez sí, ¡SÍ, SEÑORES!, conseguí la mismísima mesa que le daban a Luis Miguel en tiempos de Siempre en Domingo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lo que sí debo presumir es que luego conocí a mi hermano gemelo perdido precisamente porque en redes comentó que lo habían confundido conmigo, entonces ahí la llevo con la fama.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Eso sí: dudo que a él la confusión le haya traído algún beneficio. A lo mucho, alguien le ha de haber dicho: “¡A ver, cuéntame un chiste!”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<pre>*<a href="https://www.instagram.com/goncuriel/" target="_blank" rel="noopener"><strong>Gon Curiel </strong></a>es comediante de stand up, escritor y conductor. Actualmente también lo puedes ver a través del contenido que sube a su canal de YouTube semanalmente.</pre>
<p>&nbsp;</p>
<p>El cargo <a href="https://www.penthousemexico.com/influyente-por-error/">Influyente por error</a> apareció primero en <a href="https://www.penthousemexico.com">Penthouse México</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">9568</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>
