Looks great
El cabello masculino de recupera referencias conocidas, pero las lleva a un terreno menos rígido.
El mullet se acorta, el César pierde parte de su severidad y el buzz cut se vuelve más preciso. Tres cortes con personalidades muy distintas que comparten algo: no necesitan demasiados artificios para funcionar.

Baby mullet
El mullet regresa, pero en una versión mucho más contenida. El baby mullet conserva apenas unos centímetros de longitud en la nuca, mientras los laterales permanecen cortos y la parte superior adquiere textura. El resultado tiene algo de rock, algo de nostalgia ochentera y bastante actitud contemporánea.
La clave está precisamente en no exagerarlo: en 2026 los mullets más interesantes son cortos, suaves y despeinados, más cercanos a una silueta natural que al corte extremo que popularizó la década de los ochenta. GQ lo identifica entre las principales tendencias masculinas del año y señala que sus versiones cortas —baby mullet, mini mullet o wolf cut— son las que están ganando terreno.

Corte César
El César vuelve acompañado de otra tendencia fuerte: la nostalgia por los años noventa. Es corto, estructurado y reconocible por su flequillo horizontal, pero puede adaptarse con textura para evitar que se vea demasiado severo.
Funciona especialmente bien en cabellos gruesos, lisos o rizados, porque el corte permite enmarcar el rostro sin eliminar por completo el movimiento natural. Para 2026, la propuesta no consiste en reproducir literalmente el César clásico, sino en darle una lectura más relajada y contemporánea. Vogue México lo incluye entre los cortes masculinos destacados de la temporada, mientras GQ señala precisamente el regreso de las referencias noventeras y del César asociado a aquella época.

Buzz cut
Pocos cortes son tan contundentes como el buzz cut. Prácticamente todo el cabello se lleva a una longitud muy corta, dejando que el rostro, la mandíbula y la forma de la cabeza se conviertan en los protagonistas.
La versión 2026, sin embargo, no tiene por qué ser completamente uniforme. Una alternativa es dejar un poco más de longitud en la parte superior y limpiar gradualmente los laterales y la nuca. El resultado conserva la practicidad del buzz cut, pero añade una dimensión más cuidada y urbana. GQ describe esta evolución como un tailored buzzcut: una versión más refinada del corte tradicional, mientras Vogue México también lo coloca entre las tendencias masculinas del año.


