Búsqueda constante
La modelo y actriz argentina, Pamela Skrz, ha encontrado en México un espacio para crecer profesionalmente, mientras construye una carrera marcada por la disciplina, la autenticidad y la búsqueda constante de nuevos retos.
Fotógrafo: Rhayo West
Asistente: Lizett Toscano
Wardrobe: Fabricio Camo
Producción: Noray Studio
Nací y crecí en Buenos Aires, Argentina, una ciudad que siempre llevaré conmigo porque ahí aprendí gran parte de los valores que hoy guían mi vida”.
Cuando pienso en mi infancia, la recuerdo como una etapa muy feliz. Siempre fui una niña curiosa, inquieta y creativa, de esas que buscan participar en todo, ya fuera una actividad artística o deportiva. Desde muy pequeña imaginaba mi futuro dentro del mundo del espectáculo. El modelaje y la actuación eran sueños que parecían lejanos, pero que con el tiempo se fueron convirtiendo en metas cada vez más claras.
Hoy, muchos años después, sigo recorriendo ese camino. Actualmente continúo desarrollándome como modelo y actriz, mientras dedico gran parte de mi tiempo a entrenar danza aérea, una disciplina que me apasiona porque combina fuerza, técnica y expresión artística. Fuera del trabajo disfruto hacer ejercicio, descubrir lugares nuevos, ver películas y series de animación, y compartir momentos con las personas que más quiero.
Una de las voces que más me inspiran es la de Arcángel. Me gusta la seguridad que transmite y la manera en que muchas de sus canciones hablan sobre confianza, superación personal y empoderamiento. En cuanto a series, mi favorita es Black Mirror porque cada episodio plantea una historia distinta y me invita a reflexionar sobre la tecnología, la sociedad y los posibles escenarios del futuro. También tengo una conexión especial con El viaje de Chihiro, una película que admiro por su creatividad, belleza visual y por los mensajes que transmite acerca del crecimiento personal y la valentía.
Como argentina, hay sabores que inevitablemente me conectan con mis raíces. Los ñoquis y las empanadas ocupan un lugar especial entre mis comidas favoritas porque me recuerdan a casa y a los momentos compartidos con mi familia y amigos. Aunque también tengo algunos gustos culposos: el helado de menta granizada, los chocolates y los maratones de series animadas.
Mis pasiones
Mi carrera me ha regalado experiencias que atesoro profundamente. Uno de los momentos más significativos fue participar en una competencia de body paint con temática de Catrina, donde obtuve el primer lugar como modelo. También tuve la oportunidad de convertirme en la imagen de una paleta de maquillaje. Son logros que me motivan a seguir creciendo y que me recuerdan que cada proyecto representa una oportunidad para aprender algo nuevo.
El modelaje tiene desafíos importantes. Lo más difícil es mantenerse constante, preparada y enfocada para cada oportunidad. Sin embargo, también es una profesión que me permite conocer personas, descubrir nuevos lugares y explorar distintas facetas de mi personalidad a través de cada sesión fotográfica. Mi intención es continuar desarrollándome en esta industria, pero también expandir mi carrera hacia la actuación y otros proyectos artísticos.
Uno de mis grandes sueños es participar en campañas internacionales y formar parte de producciones de cine y televisión. También me gustaría visitar Japón algún día, un país que admiro por su cultura, historia, gastronomía y paisajes.
Actualmente vivo en México, un lugar que me conquistó desde el primer momento. Me enamoré de su cultura, de su comida, de sus paisajes y, sobre todo, de la calidez de su gente. Aquí he encontrado un espacio para crecer profesionalmente y para construir nuevas oportunidades.
Si algo he aprendido a lo largo de este camino es la importancia de creer en uno mismo. En una industria donde las comparaciones son constantes, confiar en la propia esencia se vuelve indispensable. Mi mayor fortaleza es la perseverancia; mi mayor reto, el perfeccionismo. Pero incluso eso me ha enseñado una lección valiosa: equivocarse también forma parte del crecimiento. Al final, el verdadero éxito no consiste únicamente en alcanzar metas, sino en lograrlo sin perder aquello que nos hace únicos”.







