Eleonxr Wild: Ruido de azúcar

Metal, tatuajes, películas slasher y recetas infusionadas: Eleonxr Wild habita el modelaje con la misma intensidad con la que imagina su futura pastelería en Canadá.

Fotógrafía: Rhayo West
Producción: Noray Studio

 

 

Crecí en la Ciudad de México y prácticamente toda mi vida ha pasado aquí, aunque hubo una etapa que terminó cambiándolo todo”.

 

Durante mi adolescencia viví un tiempo en Canadá y siento que ahí entendí muchas cosas sobre mí. Estar lejos de casa me dio una libertad que nunca había sentido. Dejé de preocuparme tanto por ser juzgada y empecé a expresar lo que realmente me gustaba. Me pinté el pelo rosa, empecé a vestirme de negro, a usar cadenas, escuchaba cada vez más metal y también salí del clóset como bisexual. Fue una etapa súper importante porque, por primera vez, sentí que estaba construyendo mi personalidad desde un lugar mucho más honesto.

Mi infancia había sido completamente distinta. Soy hija única y crecí entre dos casas porque mis papás estaban divorciados, así que muchas veces me sentía aburrida. Lo que realmente llenaba la casa eran los animales. Siempre tuve mascotas. Perros, tortugas, peces, hasta un erizo. Para mí, los animales son parte de la familia y siento que cambian por completo la energía de cualquier espacio.

Después llegó la adolescencia y ahí sí fui un problema para mis papás. Eran muy estrictos, entonces apenas tuve oportunidad empecé a rebelarme. Me iba de pinta, me tatuaba a escondidas, fumaba mota y hacía muchas cosas que claramente no les daban paz mental. Eso sí, nunca dejé de sacar buenas calificaciones. Creo que haber vivido esa etapa tan intensa tan joven hizo que ahora sea mucho más tranquila. Tengo 25 años y honestamente ya casi no salgo. Me enfoco mucho más en mi salud, hago ejercicio, como bien y procuro cuidarme. Mi versión adolescente no me creería si me viera ahora.

 

 

Pasiones en contraste

Desde niña siempre quise dedicarme a algo relacionado con la cocina. Mi sueño sigue siendo abrir mi propia repostería. Aprendí prácticamente sola viendo tutoriales en YouTube y experimentando en mi casa. Me encantan las recetas exageradas, las galletas enormes y llenas de cosas. También pensé en ser veterinaria porque amo muchísimo a los animales, pero entendí rápido que no tengo estómago para ser doctora de nada.

En mis ratos libres puedo pasar horas viendo películas. Amo el terror clásico y los slashers. Masacre en Texas, Pearl y Deathgasm son de mis favoritas. También puedo quedarme maratoneando series tranquilamente todo un fin de semana. Desperate Housewives sigue siendo una obsesión para mí porque tiene el equilibrio perfecto entre drama, comedia y chismecito.

 

 

Sonidos pesados y nuevos horizontes

La música ocupa gran parte de mi personalidad. Mi papá me enseñó mucho rock clásico, pero conforme fui creciendo empecé a buscar sonidos más pesados. Tuve mi etapa emo escuchando PXNDX, My Chemical Romance y Blink-182, y después terminé entrando de lleno al metal. Cannibal Corpse sigue siendo una de mis bandas favoritas hasta hoy. También amo Lamb of God, Sodom y Avatar. El thrash metal probablemente es el subgénero con el que más conecto.

Durante la cuarentena empecé realmente en el modelaje. Abrí mi OnlyFans, subí mi primer set a SuicideGirls y me aventé a hacer cosas que antes me daban miedo. Todo empezó ahí y terminó convirtiéndose en una carrera que me ha llevado a lugares que jamás imaginé. Gracias al modelaje he trabajado en ciudades como Milán, Nueva York y Los Ángeles. También he conocido fotógrafos, modelos y artistas que admiraba desde hace muchísimo tiempo.

Claro que este medio también tiene su lado complicado. A veces es difícil no compararte constantemente con otras mujeres. Vives rodeada de gente increíblemente guapa y es fácil caer en inseguridades absurdas. Con el tiempo aprendí que cada quien tiene su propio ritmo y su propia energía.

A futuro me gustaría darle otro giro a mi vida. Amo modelar y todavía quiero seguir haciéndolo, pero también tengo muy claro otro sueño. Me encantaría abrir una repostería infusionada con marihuana en Canadá. Suena muy específico, pero realmente es algo que me emociona muchísimo. También me gustaría hacer catering para eventos 420. Sería feliz viviendo allá, cocinando y creando algo completamente mío.

 

 

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