Speed Mode
Los nuevos Mercurial Vapor 17 y Superfly 11 nacen de una pregunta simple: ¿todas las formas de velocidad son iguales? Para Nike, la respuesta es no.

Durante casi tres décadas, la línea Mercurial ha sido sinónimo de velocidad. Desde los días de Ronaldo Nazário hasta la era de Kylian Mbappé, Cristiano Ronaldo y Vini Jr., estos tacos han acompañado a algunos de los futbolistas más explosivos del planeta. Sin embargo, Nike decidió replantear una idea que parecía inamovible: la velocidad no se manifiesta de la misma manera en todos los jugadores. A partir de esa premisa nacen los nuevos Mercurial Vapor 17 y Mercurial Superfly 11, dos modelos desarrollados para interpretar distintas formas de atacar el espacio dentro de la cancha.
Los Vapor 17 representan la velocidad instantánea. Son los Mercurial más ligeros que Nike ha producido hasta la fecha y fueron diseñados para futbolistas que viven en espacios reducidos, donde una fracción de segundo puede marcar la diferencia entre superar a un defensor o perder el balón. Su construcción combina una parte superior Atomknit ultraligera con una placa FlyLite de respuesta inmediata, mientras que la configuración de los tachones favorece cambios de dirección agresivos y aceleraciones explosivas.
Los Superfly 11, por otro lado, están pensados para quienes encuentran ventaja en campo abierto. Incorporan el sistema de velocidad más avanzado de la familia Mercurial, centrado en una unidad visible Air Zoom ubicada bajo los metatarsos. El objetivo no es únicamente acelerar, sino mantener el ritmo cuando el cansancio comienza a aparecer y los espacios se vuelven más grandes. Uno de los cambios más llamativos es el regreso de un cuello de perfil bajo en los Superfly, una decisión que busca ofrecer una sensación más natural en los movimientos sin comprometer la estabilidad. Para desarrollar ambos modelos, Nike estudió la velocidad desde múltiples perspectivas: aceleración, desaceleración, agilidad, cambios de dirección y capacidad para repetir esfuerzos durante los 90 minutos. El resultado es una nueva generación de Mercurial que no está diseñada para un único sprint, sino para responder a las exigencias reales del futbol moderno.


