Sorbos de vida

Un whisky de 52 años dentro en una botella que luce y encanta al primer encuentro con tu mirada. Aston Arc 52 es la primera colaboración de Bowmore y Aston Martin.

 

Bowmore y Aston Martin la dupla perfecta

 

¿Quién dijo que no se puede mezclar la adrenalina de la velocidad con un whisky que ha elevado su estándar hasta lo más alto?

 

La destilería escocesa ha estado en el mercado por más de 230 años, dedicándose a procesar whisky de calidad perfeccionando los métodos de producción y sumando triunfos internacionales.

 

 

Por otra parte, Aston Martin es reconocida por producir autos deportivos durante más de 90 años, siendo la marca que utilizaba James Bond en los primeros filmes y un exponente de autos fastuosos.

 

Ahora, juntemos toda la trayectoria de ambas firmas en una botella que ha dado de qué hablar y elaborada por Glasstorm (un estudio de diseño contemporáneo escosés especializado en botellas de lujo, arquitectura y proyectos públicos).

 

Una pieza de colección

 

Esta botella es una pieza de colección debido a que la producción es baja y cada envase fue elaborado en un tiempo de una semana.

 

Hablemos del sabor

 

Esta bebida ha sido cultivada en barricas American Oak Hogshead y European Oak Butt en un proceso dividido con un total de 52 años, donde se fueron sumando aromas cremosos y afrutados, entre los que destacan la vainilla, el melocotón, la pera, la mandarina y algunas notas herbales como menta y eucalipto.

 

Mientras tanto, en boca es posible percibir ralladura de limón, almendras, avellanas, algo de tabaco y toda una vida dedicada a este manjar para el paladar.

 

Y aunque las primeras piezas fueron para el mercado europeo, no dudamos que llegue a nuestro continente pronto.