Cabaret. De bailadores, poetas y locos

El cabaret es ese espacio perteneciente al mundo de la nostalgia que funcionó durante el siglo XX como refugio de bailadores, poetas y locos.

 

Francia, 1881

 

Con la apertura de Le Chat Noir nace oficialmente el cabaret como una ‘utopía’ alcanzable. Comedia, sensualidad, música, bebida y luces, todo como el espectáculo que democratizaba la vida nocturna de París. El cabaret se convertiría en el refugio de trabajadores, intelectuales y bailarinas por igual, expandiendo su fama por todo el mundo.

 

 

México, siglo XX

 

Ya entrado el siglo XX, en México apareció el cabaret como heredero de aquella tradición del teatro de carpa donde las clases populares se reunían a disfrutar tanto de funciones cómicas, como del acompañamiento de bailarinas y coristas para hacer vibrar de sensualidad el ambiente.

 

 

Con la explosión demográfica y el proceso de urbanización de la Ciudad de México, surge el monstruo hipnótico e insaciable que le daba vida a la noche. Los salones de baile y cabarets, se volverían tan necesarios, como el tranvía para dinamizar las relaciones entre los habitantes de la gran ciudad.

 

La silueta femenina en la noche

 

Mujeres escandalosas ataviadas con provocadores vestuarios y anatomías envidiables bailaban por horas la música ejecutada por nutridas orquestas que lo mismo tocaban un danzón que un mambo. El ritual consistía en dar una ficha por cada pieza de baile o trago convidado; las enigmáticas participantes cambiarían al final de la noche sus fichas por el dinero que llevarían a casa. Las personas que se dan cita, igual hablan de política como de arte o banalidades compartiendo la bebida en la mesa, sin la censura y solemnidad que caracteriza a otros espectáculos.

 

La insaciable búsqueda de libertad en el Cabaret

 

Un espacio así, pronto comienza a llamar la atención de todo el mundo. Se acude a ver el espectáculo tanto de bailarinas nacionales como extranjeras, bajo ritmos tropicales con un aire de elegancia que se volverían los preferidos de todo tipo de clases sociales. Las almas en busca de libertad acuden con sus mejores galas y pronto comienzan a llegar las celebridades.

 

Salón México

 

En 1948 Marga López, estelarizaría Salón México bajo la dirección de Emilio Fernández y a partir de entonces, el cabaret se volvería un auténtico mito que noche tras noche habría de materializar las narrativas del cine de oro.

 

 

Después, llegaría el genio de Tin-Tan para establecer la relación simbiótica entre cine nacional y cabaret que duraría hasta finales de los años 70, en su época dorada.

 

¿El fin del cabaret?

 

Un idilio así, no podía durar para siempre, con el tiempo la decadencia se apoderaría de ambos. Con la cultura de masas y el aparecimiento de los desnudos, surgirían otros espacios en la preferencia del público, disminuyendo dramáticamente el número de los cabarets en la Ciudad de México al punto de llegar a estar en peligro de extinción.

 

Hoy en día, el cabaret resiste, a ratos agonizante, a ratos con renovados bríos. Sus orígenes aún se sienten en el ambiente y diversifican su oferta para adaptarse a las propuestas actuales.

 

Nuestras recomendaciones de cabaret

 

Barba Azul

Gutiérrez Nájera 291, Col. Obrera

 

Tal vez, el último gran ícono del cabaret de la vieja escuela que sigue en pie en la mítica Colonia Obrera. Con auténticas ficheras, se puede disfrutar de la música viva en una locación cuya decoración te lleva a creer que estas en su propia inauguración y a precios realmente accesibles.

 

El vicio

Madrid 13, Col. Del Carmen, Coyoacán

 

La legendaria compañía de teatro Las Reinas Chulas ofrece funciones que traen a las noches de cabaret la vuelta a la crítica política y la sátira social. Con un humor profundamente femenino, demuestran que las mejores noches siempre terminan con las mejores carcajadas.

 

El salón Los Ángeles

Lerdo 206, Col. Guerrero

 

Enclavado en uno de los barrios más tradicionales de la CDMX, este mítico salón de baile recrea, noche por noche, la época dorada del cabaret con la parafernalia necesaria para transportarse en el tiempo. Orquestas y sonideros recuerdan que ¡quien no conoce Los Ángeles, no conoce México!

 

El Babalú

Río Lerma 218, Col. Cuauhtémoc.

 

El salón de baile Babalú es un espacio que tiene su entrada al interior de la cantina Salón Ríos. Después de comer una rica botana, se puede acceder a un lugar que toca música en vivo y ofrece clases de baile los jueves. Mientras que los viernes se convierte en un cabaret con shows de Drag Queens, con tragos de autor.